lunes, 22 de abril de 2013

Recogiendo desconocidos..


Estaba totalmente perdida, baje la ventana del carro y le pegunte a alguien que cruzaba la calle como podía llegar a una dirección. Casualmente el también se dirigía hacia el mismo lugar y algo el mí me impulso a invitarlo a subir y los dos nos ayudábamos, el me ayudaba a encontrar el camino y yo lo acercaba a su destino.  Le conté que estaba en la ciudad para tomar un curso de literatura, me felicito  por la decisión y me dijo que su hija también había estudiado literatura. Conversamos como dos conocidos hasta que llego el punto de seguir por separado nuestros caminos. Jaime se bajó y me dijo: “gracias por confiar en mi”.
La misma situación me sucedió en la tarde, esta vez era un grupo de tres personas discutía sobre cuál era la mejor manera de llegar a donde quería ir. Irónicamente me dijeron que también iban por los mismos lados, no pensaban que en realidad les iba a ofrecer un aventón.
Se montaron los tres todavía sorprendidos y no paraban de preguntarme si no me daba miedo de montar a tres desconocidos, que era muy arriesgada, les dije que mi Ángel de la Guarda sabía decirme quienes eran buenas personas y que la bondad  se veía en la mirada.
Les conté sobre el proyecto en el que ahora estoy, Your Big Year, y los invite para que nos tomáramos una foto después de explicarles sobre la competencia.  Me dijeron que querían apoyarme y decirle a más personas. Una de ellas trabaja en el ejército y me dijo que también a ellos podría contarles la iniciativa para conseguir apoyo, nada más y nada menos que 30.000 soldados que podrían ayudarme a transmitir el mensaje.
Nunca me imaginé ser taxista gratis, pero si tuviera la oportunidad de hacerlo lo haría sin ninguna duda, es más, lo recomendaría como propósito, todo el mundo debería subir a un extraño en su carro alguna vez en la vida.
Ayúdame que yo te ayudaré.

martes, 16 de abril de 2013

Tatuando el alma

Hacer cosas que uno nunca pensaría hacer es alimento para la propia vida, es descubrir facetas, es ponerse a prueba, pero es, sobre todo, el inicio de una nueva etapa y el adiós de una fase concluida.

Hay momentos que merecen ser recordados, sentimientos que ameritan ser revividos e historias que vale la pena repetir, re-contar.

Hay impulsos  que requieren valentía, impulsos que vale la pena escuchar, actuar sin mucho pensar, decidir sin titubear. Detrás de ellos hay deseos ocultos, aspiraciones secretas, motivos no revelados. 

Hay dolores que vale la pena soportar, aguantar y aprender a controlar. Dolores que aunque duelan, pasarán y no serán en vano. 

Esta realización de lo inimaginado es un antes y un después, es una huella, un sello, un tatuaje que se escribe en el alma y se lleva consigo.

Punto y coma ;

Un punto y coma no es un punto, pero tampoco es una coma....un punto y coma es una ambigüedad, un signo de puntuación indeciso, hermafrodita, voluble, cambiante. El punto y coma es BIpolar. Es atrevido.

Un punto y coma es pausa, es respiro,  es unión  y conexión de ideas, pero también es separación. Es un signo neutro, intermedio, pacífico, un signo que no toma mucho partido pero al mismo tiempo es fundamental.  Es un vínculo entre lo que se escribió y lo que se escribirá.
También es un signo rebelde, no tiene reglas exhaustivas, es más bien libre y subjetivo y por esto mismo complicado. si se aprende a dominarlo sera un aliado mas, un bombillo de ideas una fuerza creativa que permitirá  la fluidez.




Inshallah



In šāʾ Allāh (إن شاء الله, 
es un término árabe  multicultural evocado por el indonesio, el árabe, el malayo, el persa, el Bosnio, turco, el Urdu, Hausa, Bengali, inglés, alemán, español, portugués y oradores franceses para indicar la esperanza en un acontecimiento, ya mencionado, para ocurrir en el futuro.

Allah o Alá es el dios en el cual ellos creen por lo que se decía Insha'Allah como una forma de decir en castellano "si Dios quiere" o, más literalmente, "que Alá quiera" (ما شاء الله). Sin embargo, el significado del término no denota la profesión de una religión determinada.

Esta palabra a menudo es usada para indicar un deseo de hacer algo que se desea. Esto también proporciona la bendición de Dios sobre algo o alguien. Por ejemplo, si alguien quiere hacer algo en particular si esta persona sabe que es muy difícil de alcanzar, esta invoca la bendición de Dios antes de que esto ocurra o antes de que esta persona intente hacerlo.

El uso de Insha'Allah proviene de la escritura Islámica, Surat Al Kahf (18):24: "Y nunca diga de nada, haré tal y tal cosa mañana. Cuando olvide alguna cosa, recuerde a su Dios".


esta frase se utiliza como una muletilla;  un amuleto que nos protege del mal. Nunca pronuncies una frase que hable del futuro, inmediato o lejano, seguro o incierto, sin incluir Inshallah.