Hoy más que
nunca descubrí lo frágil que es el ser humano, somos débiles, y entender
nuestra debilidad y fragilidad nos hace ser más humanos.
No tiene
sentido luchar contra corriente ni guardarse los sentimientos, hablar purifica,
renueva, tranquiliza… hablar es pensar en voz alta, y pensar es exagerar, es llevar al límite lo que está en el interior.
Nunca estas
solo si tienes con quien hablar, a quien expresarle lo que llevas dentro…
siempre habrá alguien dispuesto a escuchar, porque al hacerlo el otro reafirma
su fragilidad, se identifica con el sentimiento ajeno y se vuelve compartido
cuando ambos lo han experimentado… por lo tanto, la soledad, es una ilusión,
nunca se está realmente solo… todo ser humano ha pasado alguna vez por lo que
tu estas pasando, lo bueno es que por más malo que sea, no permanece, pasa,
pero eso sí, asegúrate de que su paso no sea en vano.
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